jueves, 31 de mayo de 2012

Dedicada a una persona especial


Hoy es un día especial para una persona especial. Y hace tiempo que le debo una dedicatoria. Y aunque no suelo utilizar el blog para cosas como esta. Haré una excepción.

Para empezar no puedo describir los momentos que he vivido con ella, creo que las palabras solo que quitarían la magia. Pero si me gustaría describirla a ella. Tiene todas esas características que cualquier persona añade para describir a alguien querido, como simpatía, amabilidad, hermosura, o cualquier otro calificativo tan standard que se pone siempre.

No, no voy a hacerlo así. Ella me recuerda a las puestas de sol, en el fondo sabes que se va a poner por el mismo lugar, pero en el fondo me encanta mirar como lo hace, lentamente, haciendo apagar sus rayos lentamente en contacto con el horizonte. Y ver reflejadas en el agua la luz en forma de chispas moviéndose para cualquier sitio sin saber para cual irán . Y luego llega la noche.  Esos momentos me recuerdan a ella, mezclan la seguridad de que estará ahí cada día, como el sol que se pone, con la incertidumbre de los rayos reflejados en el agua y sus movimientos inesperados. Y la noche es su otra cara, la que me desequilibra tanto para bien como para mal. La que me hace  llorar o reír, o soñar, o volar. Pero supongo que eso es lo que me gusta de ella. Que nunca sé como será de noche, pero en el fondo se que al día siguiente será de día y volverá a estar ahí iluminándome mientras se vuelve a esconder bajo el horizonte.

Le deseo toda la suerte del mundo en su nueva etapa que comienza y en este pequeño paso que aun el falta para terminar. Y espero poder acompañarla un ratito más :P

Y por ultimo solo quiero decirle eso que ella ya sabe, pero al oído susurrando queda mejor J

Te..





Hace mucho tiempo...


Hace mucho tiempo los seres humanos vivían menos tiempo, contraían enfermedades venéreas, eran más impulsivos, mucho menos organizados y según muchas personas actuales, unos salvajes.
Pero mientras hace miles de años, nuestra especie se peleaba día a día contra la naturaleza para hacerse un hueco en ella y sobrevivir, en la actualidad somos una especie acomodada en un reinado ganado con muerte y destrucción. Porque aun que no lo creáis, la naturaleza también llora.

Y ahora mismo tenemos a ese conjunto de situaciones y circunstancias en el espacio-tiempo que nos proporcionaron la oportunidad de ser una célula viva hace millones y millones de años, sometidos a nuestra voluntad. Porque no nos engañemos, hoy por hoy la naturaleza no es más sabia que nosotros. Al menos no mucho más. Pero pecamos de soberbia una y otra vez intentando ser más listos que nuestro propio mundo. Porque desgraciadamente esa es la condena del ser humano… su inteligencia.

Gracias a ella aprendimos a hacer fuego,  a cazar y a utilizar utensilios para hacernos esas tareas más fáciles. Y además se nos ocurrió la genial idea de compartir nuestros progresos con los demás, pero nunca a cambio de nada.  Desde el principio de nuestra especie, nunca hemos avanzado sin obtener algo a cambio.
He llegado a la conclusión de que se puede avanzar de dos maneras: Por supervivencia o por beneficio.  Y si echas una mirada a la historia verás que los avances del ser humano siempre han sido precedidos de grandes guerras, o seguidos de grandes beneficios para algunos.

Y a vosotros progresistas desmedidos, os pregunto: ¿Tal es el precio que estáis dispuestos a pagar por vuestra comodidad?  EL precio del progreso se ha vuelto demasiado caro. Primero fue la supervivencia, la necesidad e incluso la curiosidad. Luego fue el beneficio y la conquista de los territorios, la ambición. Pero ahora, en los tiempos que corren en los que nada tiene sentido ni se lucha por nada lo único que queda por vender es el control absoluto.

Y eso, amigos míos es lo que poco a poco le estamos dando al sistema, el control absoluto de nuestras vidas. Así, sin darnos cuenta, como pequeñas gotas que caen antes de la lluvia y no recuerdas cuando empezó a llover.

Pero hoy ya no son solo unas pocas gotas, es un chaparrón bastante grande que no os quepa duda que ira in crescendo. Pero seguro que nadie recuerda, cuando comenzó a llover.

Me gustaría haber vivido en la época en que podría haber muerto cazando cualquier día, o peleándome con un oso, o por cualquier enfermedad que desconozco hasta su nombre. Pero lo que realmente me da pena, es que todo lo que ha conseguido la humanidad en todos estos años, haya sido por pura conveniencia de unos y beneficio de otros. Llegando a un punto en el que a día de hoy, no corremos peligro alguno de morir  hoy, ni seguramente tampoco mañana.

Pero morimos lentamente cada día que pasa, sin daño físico, sin daño moral aparente, pero tal como gotas tempranas de una lluvia que no se notan hasta que empieza a llover y que cuando ya está lloviendo no recuerdas cuando empezó... ¿Recuerdas cuando empezaste a morir?

Y para terminar me gustaría añadir un ultimo párrafo citando algunas palabras de Tyler Durden:

“No hemos vivido una gran depresión ni tampoco una gran guerra, nuestra depresión es nuestra vida, y nuestra guerra es con nosotros mismos.”


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miércoles, 23 de mayo de 2012

¿Dios existe?

-Dime, dios existe?
-Si
-Explicame por que
-Porque yo creo en el, y solo con que alguien lo crea existe
-Entonces existen los dragones?
-Como van a existir los dragones, dejate de bobadas
-Pues yo creo en los dragones, porque ellos no existen si yo creo en ellos? acaso no dices que dios existe porque crees en él?
-No es lo mismo
-Explicate
-Pues que Dios creó el mundo, y los seres vivos y el universo
-Entonces Dios creó a los dragones?
-Bueno supongo que sí, pero sigo pensando que no existen los dichosos dragones
-Yo tambien pienso que Dios no existe
-Pues peor para tí, Dios te castigará e iras al infierno
-De eso nada, mi dragon me rescatará porque creo en el
-Que pesado estas con los dragones, no ves que es absurdo, has visto uno alguna vez?
-Nunca
-Entonces porque crees en ellos?
-Por la misma razón que tu crees en dios
-...
-Podrás decirme esa razon?
-No lo sé
-Claro que no, porque no hay razón para creer, por eso yo no creo en los Dragones y te he demostrado que tu tampoco crees en Dios, sencillamente porque no existen...

Delirios de una mente enferma


Abres los ojos y ves una habitación. Te suena familiar, es tu habitación, tu habitación de siempre. El tic tac del reloj se vuelve punzante, angustioso. Desear que pare solo hace más difícil soportarlo. Estás tumbado en tu cama intentando mantener los ojos abiertos , pero se hace imposible. Hace frio, o eso dice el termómetro, pero estás sudando. El tic tac del reloj sigue asesinando lentamente a tu cabeza. 

Intentas incorporarte y lentamente miras el reloj de la mesilla de noche. Marca las 18:23. Pero no sabes porqué es esa hora, ni porque te acostaste, ni cuando. No sabes que día es ni que día debería ser. Parece que has olvidado todo lo que podría tener importancia para ti. Pero da igual. Terminas por quitar la pila del reloj para que cese ese interminable tictaqueo petardeante.
 
Te levantas por fin de la cama un tanto mareado. Parece que hubieras dormido siglos pero estás tan cansado como si de  4 noches de insomnia se tratase. 
Solo surge una pregunta en tu cabeza “¿Qué coño hago ahora?”


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Puesta de sol


No sabría decir cuantas veces he visto una puesta de sol, ni tampoco en lo que pienso cuando lo hago. Sencillamente me encanta ver los rayos de sol bailar sobre el agua como pequeñas chispas que nunca acaban. Tampoco sé porque lo hago, ni por qué me encanta hacerlo, pero me siento libre cuando la brisa de la primavera me acaricia suavemente mientras los últimos rayos de sol desaparecen.
Belleza del mundo en el que vivimos como si de una se tratase. Preciosa por fuera… pero podrida por dentro. You know what I mean?


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